Desde el pasado 12 de febrero se han estado suscitando en
Venezuela, una serie de acontecimientos muy graves. Grupos de choque de la
derecha generaron acciones violentas luego de una movilización del miércoles que
terminó con ataques a la sede de la Fiscalía General de la República, en el
centro de la capital. Tres personas fallecidas en Caracas y 66 heridos fue el
saldo de los actos vandálicos en todo el país. Sabemos
además que estas acciones forman parte de la serie de maniobras que desde 2010,
se están gestado desde una organización radical de derecha (Voluntad Popular) para
conducir al país a una salida irracional, inconstitucional y violenta. Conocemos
que detrás de esta maniobra está el ex presidente de Colombia Álvaro Uribe y el
gobierno de los Estados Unidos.
Venezuela y su gobierno legítimo y constitucional, está siendo acosado por
el gobierno
de los Estados Unidos y la derecha colombiana.
Desde abril del 2013, a propósito de las elecciones en Venezuela, el
jefe de la Diplomacia estadounidense, John Kerry, emitió
declaraciones muy injerencistas como afirmar que su país “no había decidido si reconocería o no a Nicolás Maduro como Presidente
de Venezuela”, como si se requiriera una aprobación sobre un asunto que es
de la absoluta incumbencia nuestra. Hoy 16 de febrero del 2014, 10 meses
después, se ha pronunciado nuevamente con comentarios sobre su preocupación sobre la situación venezolana.
El gobierno norteamericano ha tenido el tupé de hacer tres exigencias: sentarse
a dialogar con la oposición, dejar en libertad a los manifestantes detenidos y
tercero lanzar una amenaza a nuestro gobierno indicando que “el arresto del señor Leopoldo López, podría
causar consecuencias negativas en sus ramificaciones internacionales”.
Señor Obama, sus exigencias
son inaceptables e insolentes. Vivimos en un país democrático y resulta
inaudito que un gobierno extranjero venga a dictar cátedra sobre lo que debemos
o no hacer para resolver nuestros conflictos políticos.
Afortunadamente no somos pendejos y ya tomamos cartas en el asunto. La Cancillería venezolana declaró persona no grata a tres funcionarios de la embajada de los Estados Unidos en Venezuela (tras recibir denuncias de participación en reuniones conspirativas contra el Gobierno venezolano). Ahora nos queda denunciarlos ante el mundo a través de todos los medios posibles e unir fuerzas para impedir que estos fascistas logren su objetivo: la intervención de los Estados Unidos en Venezuela.
Afortunadamente no somos pendejos y ya tomamos cartas en el asunto. La Cancillería venezolana declaró persona no grata a tres funcionarios de la embajada de los Estados Unidos en Venezuela (tras recibir denuncias de participación en reuniones conspirativas contra el Gobierno venezolano). Ahora nos queda denunciarlos ante el mundo a través de todos los medios posibles e unir fuerzas para impedir que estos fascistas logren su objetivo: la intervención de los Estados Unidos en Venezuela.
Estaremos esperándolos aquí Marines: Rodilla en Tierra.
Yanquis go home!!!
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